La Atlántida

Descubre todo sobre la isla más mítica​ de nuestra historia

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Los secretos de la ciudad perdida

Según Maritanos, la Atlántida era la Creta minoica. Al principio, he emitido algunas dudas sobre esta hipótesis. Porque muchos libros que había leído sobre el tema sugieren que el legendario continente se había ido en un desastre natural en el medio del Atlántico, de ahí su nombre.

Por otra parte, el tamaño y la antigüedad que se le atribuye hicieron imposible su identificación con cualquier isla griega.

Entonces vuelvo a leer los textos de Platón Timeo y Critias que abordan el tema de la Atlántida.

¿Qué dicen estos textos? Un legislador griego del siglo VI antes de Cristo. C., Solon, había viajado a Egipto, y a continuación, a la meca (en su momento, lugar importante del «turismo» Mediterráneo). Había visitado los templos, al igual que millones de visitantes en la actualidad. En uno de ellos, un sacerdote le preguntó, como los egipcios hoy en día veían a los extranjeros, y de que país venía. «de Grecia», le había respondido con orgullo. El cura se río apoyando que los griegos eran ignorantes y ni siquiera sabía su propio pasado.

Solon, indignado, había protestado enérgicamente. El cura había replicado que iba a probar su ignorancia. A continuación, procedió a contar la historia de la Atlántida, un vasto continente de prodigiosa longitud, de la riqueza inconcebible, un nivel de civilización nunca alcanzó brillando en la tierra como un faro. Y que la naturaleza era mixta. El continente fue sacudido por terremotos y erupciones catastróficas, había sido rociado, y luego hundido en el fondo del mar. Sigue siendo que esta tierra mítica cuyo destino estaba ligado a los compatriotas Solon perteneció necesariamente al mundo y el pasado griega.

Otro detalle en el relato del sacerdote egipcio, la Atlántida era una isla rodeada por otras islas y continentes familiares con los que comerciaban. Si Atlantis se había encontrado en el medio del Océano Atlántico, no está claro con qué islas negociaban.

Por último, un desastre espantoso había destruido la Atlántida como la erupción de Santorini había quitado del mapa del imperio de Creta. Queda el problema de las medidas: en el texto de Platón, la Atlántida se describe como una tierra con dimensiones prodigiosas. ¿Sin embargo, estas cifras no han sido alteradas por la traducción del egipcio al griego, entonces la versión que Solón hizo a sus sucesores?

Empecé personalmente a estudiar el tema. A pesar de que Creta había sido borrada de la memoria de los hombres, tuvo que permanecer fragmentos de historia perdidos en los textos posteriores a la antigua Grecia. De hecho, me encontré con un sinnúmero de detalles dispersos en la Creta minoica, que encajaban exactamente con la descripción de la Atlántida de Platón. Marinatos, al igual que su predecesor Schliemann, dejaba la Leyenda anclada en la historia. Curiosamente, tuvo que morir en Santorini en el centro de la ciudad minoica que había descubierto, al caer de una pared de sólo diez centímetros de altura.

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Con Marinatos, Atlantis no era un mito, sino una realidad. Esto no cuenta para los amantes de los misterios.

La Atlántida

Por casi dos mil quinientos años, la Atlántida o Atlantis, fue sólo una leyenda que pareció no tener una respuesta o correlato con la ciencia o el conocimiento científico, manteniéndose casi desde que fue mencionado por primera vez por Platón, en el campo del mito y las suposiciones.

Hoy, el misterio ha comenzado a ser aclarado. Gracias al gran avance de las ciencias relacionadas con la investigación histórica, ha comenzado a emergen un pasado completamente ignorado. A través de una minuciosa investigación, respaldada en los más recientes descubrimientos geológicos, históricos, antropológicos y arqueológicos, en mi libro “La Atlántida: el mito descifrado”, demuestro que sí existió ese territorio y esa civilización de fábula, aunque en un lugar inesperado, pero que a la vez, era el lugar lógico donde había que buscarla: el Medio Oriente.

Allí, la primera civilización humana cobró vida en los tiempos señalados por Platón, es decir hace 11.500 mil años, siendo efectivamente una isla ubicada en un gran mar, el Mediterráneo, y que tuvo una extensión que abarcó los miles de kilómetros que la leyenda señala. Su origen no proviene de la cultura indoeuropea, como en general se piensa por su vínculo con Platón, Atenas y el mundo griego. Su procedencia cultural es semítica. Y su comienzo y su fin están relacionados con un cambio climático global acaecido como efecto de los deshielos de las regiones septentrionales de la tierra.

El centro de esta civilización, la isla mágica, hoy corresponde a las zonas de Samaria, Judea, el Neguev –hoy Israel- y el Sinai, hoy parte de Egipto. Hasta hace unos pocos miles de años atrás, aquella zona fue un territorio que estuvo rodeada por el mar, que en aquella época cubría el actual valle de Leesrael, por el norte; el Mar Muerto al este y el estrecho o canal de Suez actual al oeste como se pude apreciar en el mapa de la isla. Allí, hace más 11.500 años nació y prosperó la cultura natufita o natufiense, que es el primer pueblo agrícola conocido, que se extendió entre Israel y la frontera de Irak e Irán, en los montes Zagros, de este a oeste, y de norte a sur desde Siria a la 5ª catarata del río Nilo en la frontera de Egipto y Sudán actual. De su existencia nació, miles de años después, el mito de La Atlántida y de ellos proceden todos los pueblos semíticos, siendo los judíos quienes mejor conservaron lo esencial de aquella primera civilización.

Aquí se puede ver el mapa de la región, cuando el mar Mediterráneo, el mar Muerto y el mar Rojo estaban conectados a través del valle de Leesrael y los “estrechos”, en plural, tal como señala el mito, de Eilat y Suez, dando forma a la mítica isla de la Atlántida. También, en la parte norte, en el actual valle de Leesrael, se pueden apreciar las islas-una de ellas conocida hoy como monte Tabor- que permitían pasar al continente frontero, como señalan los escritos de Solón y Platón.

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